domingo, 25 de octubre de 2009

De Amores y Traiciones 03

Pilar, se movía lentamente a través de la Av. Linares, tenia miedo de llegar a casa, él estaría esperando.

Martín y pilar habían tenido una buena relación durante 1 año y todo hacia parecer que aquella seria otra historia que tendría un final feliz.
Sin embargo, los últimos meses habían sido los más difíciles que le había tocado vivir a pilar, martín se estaba poniendo muy violento y muchas veces había sido brusco con ella.
Pilar estaba enamorada y trataba de disculpar inconscientemente su comportamiento, diciéndose que debido a los problemas económicos y la presión de sus acreedores él actuaba así.

Martín tenia muchos problemas en realidad, había pedido demasiado dinero a personas no muy confiables, no obstante, no era tanto el dinero que había pedido para sus negocios como el que había sido para sus vicios; y es que las drogas, el alcohol y cada uno de sus malos hábitos lo estaban trayendo cada vez mas hondo.
Las personas a quienes les debía, no eran muy pacientes y ya estaban dándole una ultima oportunidad de conseguir el dinero o tendría que sufrir las consecuencias y el sabia a que se referían. Eso lo tenia loco y con Pilar solía desfogarse.



Tan malo como era martín, pilar era totalmente diferente. Ella era un ángel, quizás por eso martín se obsesiono con ella desde que la vio. Ella era dulce e inteligente, además había sido criada con muy buenos valores lo que le hacia ver el mundo de una manera completamente diferente a como lo hacia su novio.
Al principio ella creía que podía hacerlo cambiar, pero al pasar el tiempo y no ver cambios ella comenzó a sentir que si lo dejaba nadie lo entendería y ella debía cuidarlo para que no acabe peor de lo estaba ahora.

Pilar no sabia de sus vicios y aunque sospechaba, prefería creer que estaba equivocada. Ella quería casarse y se había prometido que no estaría con ningún hombre hasta su noche de bodas, lo cual no agradaba mucho a martín, ya que él tenia otros planes.

Él estaba frente a su casa cuando ella por fin llego. Siempre lo hacia así, nunca entraba, ni tocaba; solo la llamaba y si no estaba en casa la esperaba hasta que ella apareciera. Hoy estaba mas furioso que nunca, sin embargo al verle fingió una sonrisa que le salió mas bien macabra que amigable.



Ella no quería entrar, prefería conversar allí afuera, sin embargo martín le arrancho el bolso, saco las llaves del depa y la introdujo casi a empellones. Pilar tenia mucho miedo, pero no quería gritar.

Por el teléfono martín le había dicho que ya no quería esperar ( sin entrar en detalles, claro) y cuando ella le pregunto a que se refería el solo le dijo que llegue rápido y le colgó.

Ya en la pequeña salita, ella trato de abrazarlo ( así solía calmarlo) pero el se lo impidió de una sonora cachetada que la hizo rodar por aquel sofá que tantas veces los había abrigado y acogido por las noches.

- Te dije que llegaras rápido, ¿ porque diablos te tardaste tanto? ¿ Acaso té estas burlando de mí?
- No amor, solo no pude llegar antes – dijo llorosa pilar.
- Estoy harto de ti y de tus huachaferías, ¿ acaso crees que soy de piedra? –la golpeo nuevamente y una sonrisa diabólica se dibujo en su rostro mientras se quitaba furiosamente la camisa.
- ¿ Que vas a hacer? No, no por favor.

Se oyó un par de golpes mas y de pronto todos los gritos fueron acallados.




OOOOOOOOOOOOO




Cierta noche, mientras volvía del trabajo, una mala maniobra en el auto y lo resbalosa que estaba la pista, hicieron que mi auto se estrellara contra un poste y me hiciera una fisura en la tibia a la altura de la rodilla. Estaba demasiado deprimido para querer ver a nadie, ni siquiera a mi recién llegada novia, que a pesar de no entender nada accedió a mi pedido. Para una persona como yo, era difícil la situación en la cual me encontraba. Acostumbrado, como estaba, a salir donde quiera y a la hora que quiera, ahora sentía que se obligaba a quedarme en un solo lugar, con la sola posibilidad de hacer lo único que no deseaba hacer: Pensar.

Por mas que me esforzaba no lograba dejar de pensar en Mariah y en el tiempo que habíamos pasado juntos, eso sí, no se lo había mencionado a roxy. Total, era solo una nueva amistad que tal vez no duraría mucho. ¿Cierto? ¿ Era esto cierto? Sea como fuera Mariah y su recuerdo seguían resonando en mi mente y me hacian sentir un deseo cada vez mas creciente de verle y hablar con ella.

Recostado en mi cama y con pocas posibilidades de hallar algo que me entretuviera realmente, el teléfono comenzó a verse cada vez más grande, como si fuera la única cosa que existía en aquella habitación, sabia que teníamos el mismo horario que México y aun cuando eran la 1:30 de la madrugada necesitaba hablar con ella inmediatamente.

Coger el teléfono y marcar fue algo que hice casi automáticamente, como si todas esas semanas hubiera estado esperando hacerlo y por fin aquellos días de ensayos mentales habían llegado a su fin.

Fue ella quien levanto el fono, luego de algunas timbradas que parecieron interminables, fue ella la que reconoció inmediatamente mi voz y fue ella la que arranco de mí, la primera sonrisa en aquel, hasta ese momento, horrible día.

Hablamos 3 horas 27 minutos y 46 segundos, al menos eso dijo la compañía telefónica en el recibo mas caro que jamás había pagado, pero que también fue el dinero mejor gastado en mi vida.


Es una lastima, el teléfono es un medio maravilloso para comunicarse, debido a que se siente muy directo y muy personal, sin embargo, hoy por hoy, me gustaría tener en un papel cada una de las cosas que nos dijimos aquella noche. Talvez por eso, Mariah escribió una carta y me la envió justo después de terminada aquella conversación:







San Luis Potosí, s.l.p octubre, 15, 2000
México 5:35 AM

Javier :

Es increíble, pero aun no puedo superar la emoción de la llamada, gracias por comunicarte conmigo y decirme como te encontrabas. Cuando oí tu voz del otro lado de la línea, creí que seria una broma, pero luego de oírte por segunda vez, comencé a alegrarme desmedidamente… plop. ( espero no se haya notado mucho eh)
Me ha dado gusto escucharte, la verdad mucho gusto; y es que estaba muy deprimida, pero en este momento la depresión es punto aparte. Ni siquiera tengo sueño! Quizás creas que soy un poco ( pero solo un poco) exagerada, pero sinceramente no esperaba tan semejante y agradable sorpresa.

Y bien, ahora solo deseo que tu problema en la rodilla se solucione pronto y a ver si hasta te me vienes corriendo a verme… ja, ja, ja, (bromita nomás) por favor cuídate mucho… cualquier molestia o dolor, no dudes en llamar al medico. Además de ahora en adelante tendrás que ser mucho, pero mucho mas cuidados al manejar. Eso lo supe desde la primera vez que subí a tu coche, no hombre, tu corres como si te estuviera persiguiendo la poli…. Ojala y ahora te apliques y manejes con mas cautela, fíjate que ya te queda una pierna buena, nomás ( ups, creo que fue un mal chiste) ósea me refiero que ya tendrás solo una pierna invicta, o mejor dicho… mejor me callo…plop.

Me siento tranquila al saber que no tendrás que ser intervenido quirúrgicamente… ay Mariah Mariah, ¡mas bien lo que me da gusto es saber que no fuiste intervenido. En fin, ya ando media turulata de la emoción y creo me entenderás. Es mas, sé que pronto estarás bien.


Pues bien, el sueño me esta venciendo ( como se notara por las tonterías que he escrito) lentamente. En este momento mi apoyo para escribir es la mesa del comedor…... y la verdad… no me gustaría quedarme dormida sobre ella, pues, además de que mama me regañaría, es demasiado incomodo.


Mi mama te envía 1000 saludos, yo te envió 1000000000000000


Me despido de ti diciendo:

Hasta a siempre.


Maria Alvarado r.
M.A.R
 


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